Días de analgésicos

Acostarte una noche, ciega a tanto color, creyendo tenerlo todo. Despertarte una mañana con las manos vacías y las ganas muy llenas. Adivinar, de lejos, soles ardientes para desnudar enanas blancas.

Resucitar para volver a morir. Resucitar para volver a morir.

Descubrir que la vida es una resaca tras otra.

Y pensar que los que aún no se han dado cuenta son aquellos que siguen ebrios, ajenos, felices en su borrachera.

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Acerca de Adelunes

Pies de pentadrama
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