Morfina de arena

Anoche vomité y hoy me he topado con una puesta de sol sobre el Isar. Y me he topado también de frente, a palos y horas después con tu recuerdo, cuando ya era de noche y el agua no brillaba.
Y he subido 5 plantas y bajado hasta tu sótano para encontrarme con una hamaca cubierta de arena y un pasillo lleno de jazmines. Y también estaba Lennon, petrificado como la última vez que lo vi. Pero allí nadie hablaba de paz ni de las próximas navidades, que perdieron la vida en los motores del primer avión que salió de Barajas con destino Franz-Josef Strauss. Sin banda sonora; sin Nino Bravo edulcorándonos las venas y con muchas náuseas gritando pánico.

Y, de nuevo, en la cama, me pregunté qué es lo que más odio de este mundo. Y me dije que no hay nada más detestable que echar de menos. Y entonces me di un baño demasiado caliente y demasiado largo. Me nacieron nudos, los pulmones desaparecieron y la piel se me puso en guardia. Y empecé a morirme de frío cuando al mirarme las manos vi tus dedos arrugados y llenos de sal.

Y recordé que solía mirarte y olvidar qué hubo antes de agosto. Pero les salió moho a los secretos de la boca.

Conté ovejas y cocodrilos y me conté cuentos de palmeras pero no pude dormir porque me di cuenta de que lo que de verdad odio de este mundo es que ya no me eches de menos.

Qué cosas… qué historias de tintero y cuánto corazón mudando sangre. Y qué manía la mía de cargar con un ancla a todas partes para dejarla descansar en pequeños arroyos.

Será que a Dios le gusta ahogar como si fuésemos Eva.

Isar de agua dulce

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Acerca de Adelunes

Pies de pentadrama
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2 respuestas a Morfina de arena

  1. INSOMNE dijo:

    De Supernova a Hipernova en 21 líneas, y sorteando agujeros negros.
    (sigues siendo mi constelación de referencia aunque te pierdas por esos cielos)

    • Adelunes dijo:

      Que no, que no. Que la engulló uno de esos agujeros negros, pero decidió escupirla porque le gustaba más el vino blanco y ella le dejó un regusto demasiado a sangre. La perseguidora de Pléyades sigue surcando y buscando nosequé, ahora con coordenadas diferentes.

      Silba, descorcha una botella o envíale un email y aparecerá.

      [Un beso de tornillo, como hasta hace no mucho.]

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